Una hucha transparente en la que cada moneda entra girando y sigue dando vueltas de canto sobre una pequeña plataforma: un par de fuerzas y la conservación del momento angular.


Una hucha cilíndrica de plástico transparente, de unos 7 cm de ancho y 11 cm de alto, con una tapa azul en forma de embudo y una ranura en el centro. Dentro, sobre una columna, hay una pequeña plataforma en forma de cuenco poco profundo. En la tapa se lee «Spin Bank».
Al echar una moneda por la ranura, cae girando de canto sobre la plataforma y sigue dando vueltas un buen rato, como una peonza.
Procede, probablemente, de la tienda del museo CosmoCaixa, en Barcelona.
En la ranura, aunque no se ven, hay dos barritas de acero, una a cada lado. Cuando la moneda entra, las separa; cuando ya ha entrado casi entera, las barritas la empujan en puntos opuestos: una por delante, cerca de un extremo, y la otra por detrás, cerca del otro.
Dos fuerzas iguales y de sentidos contrarios que no actúan en la misma línea no mueven la moneda de sitio, pero la hacen girar: forman un par de fuerzas. Este par la pone a girar alrededor de un diámetro vertical.

Una vez suelta, la moneda cae girando. Su peso actúa en su centro, así que no la frena ni la acelera en su giro: conserva su momento angular, la cantidad de giro que le dieron las barritas.
La moneda aterriza de canto sobre la plataforma y sigue girando sobre su borde, que es lo que se ve en la foto. Mientras gira deprisa, se mantiene en pie.

Pero ahora sí hay algo que la frena: el rozamiento con la plataforma y con el aire. Poco a poco va perdiendo giro, se inclina y acaba rodando sobre el borde cada vez más tumbada, con un zumbido cada vez más rápido, como el disco de Euler (ficha MVJF-022). Al pararse, normalmente cae al fondo de la hucha y deja la plataforma libre para la siguiente moneda; si se queda arriba, basta con agitar un poco la hucha.
Dos fuerzas de módulo $F$, paralelas, de sentidos contrarios y separadas una distancia $b$ ejercen un momento
el mismo respecto a cualquier punto. Mientras actúa durante un tiempo $\Delta t$, le da a la moneda un momento angular $L = \tau\,\Delta t$ (si el par es constante).
Caso límite: si las dos barritas estuvieran una justo enfrente de la otra, $b = 0$, sus fuerzas se anularían sin hacer momento y la moneda caería sin girar.
Alrededor de un diámetro, una moneda de masa $m$, radio $r$ y grosor $e$ tiene un momento de inercia
Para una moneda de 20 céntimos de euro ($m = 5{,}74\ \mathrm{g}$, $r = 11{,}1\ \mathrm{mm}$, $e = 2{,}14\ \mathrm{mm}$), $I \approx 1{,}80 \times 10^{-7}\ \mathrm{kg\,m^2}$; el grosor aporta solo un 1 %.
Si gira, por ejemplo, a 10 vueltas por segundo ($\omega = 62{,}8\ \mathrm{rad/s}$):
Al caer unos $4{,}3\ \mathrm{cm}$ hasta la plataforma, la moneda pierde una energía potencial $m g h \approx 2{,}4\ \mathrm{mJ}$, siete veces más. Pero la caída no la hace girar: el giro lo dan las barritas, al empujar la moneda por la ranura.
Respecto al centro de masas de la moneda,
El peso actúa en el centro de masas y no hace momento respecto a él; el rozamiento con el aire, en una caída tan corta, es muy pequeño. Por eso $\vec{L}$ se conserva hasta que la moneda toca la plataforma.