Dos tentetiesos de base redonda que se levantan solos aunque su centro de masas está por encima del apoyo: al inclinarse, ese centro sube.


Dos tentetiesos de bola: muñecos de base redondeada que, por mucho que se los tumbe, se levantan solos y se quedan oscilando hasta pararse derechos.
Una bola de madera clara, con unas franjas de colores en el ecuador, de la que sale un vástago rematado por otra bola pequeña. Su mitad de abajo es una semiesfera de acero (Güémez, 2012): pesa mucho más que todo lo demás junto.
Una figura de mujer con pañuelo amarillo de borde rojo con lunares y vestido azul, con forma de pera y la base redonda. Por la pintura recuerda a las muñecas rusas. Por fuera no se ve cómo está hecha por dentro.
En los tentetiesos de contrapesos, como el águila (ficha MVJF-002) o la niña de la comba (ficha MVJF-030), la explicación habitual es que el centro de masas está por debajo del punto de apoyo.
En un tentetieso de bola eso no puede ser: se apoya en el suelo por el punto más bajo, así que su centro de masas está siempre por encima. Y, sin embargo, su equilibrio es estable. Hace falta una explicación más general (Güémez, 2007; 2012).
Un cuerpo está en equilibrio estable cuando, al apartarlo un poco, su centro de masas sube. Al soltarlo, la gravedad lo hace bajar otra vez y el cuerpo vuelve a su sitio, oscilando (Güémez, 2012).
Si al apartarlo el centro de masas baja, el equilibrio es inestable y el cuerpo se cae. Es lo que le pasa a un lápiz sobre su punta.
Los tentetiesos de contrapesos también cumplen esta regla: con el centro de masas por debajo del apoyo, cualquier inclinación lo hace subir. Es la misma condición, vista en un caso particular.
Cuando el tentetieso rueda, el centro de su bola se mueve siempre a la misma altura: un radio por encima del suelo. Lo que decide si se levanta o se cae es dónde está el centro de masas respecto a ese centro de la bola.
Si está por debajo, al inclinarse sube. Eso consigue la semiesfera de acero, que es más de diez veces más densa que la madera: con unas proporciones como las de la foto, lleva alrededor del 90 % de la masa y deja el centro de masas a algo más de un cuarto del radio por debajo del centro de la bola.
Si el mismo juguete fuera todo de madera, el vástago y la bola de arriba dejarían el centro de masas por encima del centro de la bola. Al inclinarse, bajaría, y el muñeco se caería.


En la muñeca no se ve nada, pero tiene que cumplir la misma regla: su centro de masas tiene que estar por debajo del centro de la curva de su base. Para eso, tiene que llevar algo pesado en el fondo.
Sea $R$ el radio de la base redonda y $d$ la distancia del centro de masas al centro de la bola, positiva si está por debajo. Cuando el tentetieso rueda sin deslizar y se inclina un ángulo $\theta$, el centro de la bola sigue a la altura $R$ y el centro de masas queda a la altura
Al inclinarlo, el centro de masas sube
que es positivo si $d > 0$. Por tanto, la condición de equilibrio estable es que el centro de masas esté por debajo del centro de la bola.
Caso límite: si $d = 0$, como en una bola homogénea, $\Delta h = 0$ para cualquier ángulo y el equilibrio es indiferente: la bola se queda donde se la deje. Si $d < 0$, el centro de masas baja al inclinarse y el muñeco se cae.
En unidades del radio $R$, una semiesfera maciza tiene su centro de masas a $3R/8$ de su cara plana. Con acero ($7850\ \mathrm{kg/m^3}$) abajo y madera de haya ($700\ \mathrm{kg/m^3}$) en el resto:
Todo de madera, $d \approx -0{,}20\,R$: al inclinarlo $30^\circ$, el centro de masas baja $0{,}026\,R$ y el muñeco se cae.
Para ángulos pequeños, el tentetieso de bola oscila como un péndulo físico que gira alrededor de su punto de contacto con el suelo:
con $I_P$ el momento de inercia respecto al punto de contacto. Es la misma fórmula que la del águila (ficha MVJF-002), con $d$ en el lugar de la distancia del apoyo al centro de masas.