Dos tentetiesos que enseñan su secreto: una niña que salta a la comba y un payaso, sostenidos sobre un punto por contrapesos bien visibles.


Dos tentetiesos: figuras que se sostienen sobre un solo punto, se balancean si se las toca y vuelven siempre a su sitio. A diferencia del águila equilibrista (ficha MVJF-002), que esconde sus contrapesos en las puntas de las alas, estos dos los llevan a la vista.
Una niña con vestido rojizo y delantal a rayas salta a la comba: la cuerda es un lazo de alambre dorado que sujeta con las dos manos por encima de la cabeza. Se sostiene sobre la punta de un pie, en lo alto de una columna torneada que sale de una peana redonda de anillos concéntricos.
De su cintura salen dos alambres finos, con un pequeño rizo, que bajan en diagonal hacia fuera. En el extremo de cada uno cuelga un contrapeso cilíndrico de color cobrizo, muy por debajo del pie de la niña.
Es una pieza artesanal, salida del taller de Marc Boada, en Tarrasa (Barcelona), hacia 2005.
Un payaso con gorro rojo, chaleco rojo de botones y mallas azules se inclina hacia delante agarrado a una barrita dorada, como la de un trapecio. Por la barrita pasa un largo alambre curvado en arco, y en cada extremo del arco cuelga una bola azul y roja.
El payaso se apoya con la punta de un pie sobre un platillo azul, en lo alto de un palo de madera clara que sale de una base azul con una espiral pintada. En la foto, el arco está ladeado, como si el payaso se estuviera balanceando.
Procede de una tienda de Imaginarium y aparece en un artículo sobre tentetiesos (Güémez, 2012).
Los dos juguetes usan el mismo truco que el águila: los contrapesos bajan el centro de masas del conjunto hasta dejarlo por debajo del punto de apoyo. Así el equilibrio es estable: si la figura se inclina, su propio peso la devuelve a la vertical (Güémez, 2012).
En el águila hay que deducir dónde están las masas ocultas. Aquí se ven: los cilindros de la niña y las bolas del payaso son la única parte del juguete que queda claramente por debajo del apoyo.
La niña lleva los contrapesos cerca de la columna y bastante bajos, con brazos cortos y casi rectos. El payaso los lleva muy separados, en las puntas de un arco ancho que se abre a los dos lados.
Por eso el payaso se parece mucho al «tentetieso esquemático, con alambres y dos bolas» que Güémez (2012) propone construir como proyecto.
Por qué el equilibrio es estable, cómo oscila un tentetieso como un péndulo físico y de qué depende lo que tarda en ir y volver está explicado, con números, en la ficha del águila equilibrista (ficha MVJF-002). Todo lo que allí se dice vale para la niña y para el payaso.