Un helicóptero que gira y sube mientras se deshincha su globo: aplica dos veces la tercera ley de Newton, una para girar y otra para elevarse.

Un helicóptero de juguete con tres aspas de plástico y un globo de caucho que se hincha soplando. Cada aspa tiene un tubo hueco que lleva el aire desde el centro hasta la punta, donde se dobla en un codo.
Cuando se suelta, el globo se deshincha, el helicóptero empieza a girar y, al cabo de un momento, se eleva. Su física es pariente de la del cochecito movido por globo (ficha MVJF-017).
El caucho del globo, al contraerse, empuja el aire hacia fuera. Un difusor central lo reparte por los tres tubos huecos de las aspas.

Al final de cada tubo hay un codo que obliga al aire a cambiar de dirección. Para torcer su camino, el codo ejerce una fuerza sobre el aire; y el aire, por la tercera ley de Newton, ejerce sobre el codo una fuerza igual y contraria. Después el aire sale libremente (Güémez, 2007).
Si los tubos fueran rectos, el aire saldría sin cambiar de dirección y el helicóptero no giraría (Güémez, 2007).
Las tres aspas están colocadas a 120° unas de otras. Por esa simetría, las tres fuerzas suman cero: el impulso lineal neto es nulo y el centro de masas no se desplaza. Pero sus momentos se suman: forman un par que hace girar el helicóptero (Güémez, 2007; Güémez, Fiolhais y Fiolhais, 2010).

Las aspas están ligeramente inclinadas, algo menos de 45°. Al girar, golpean el aire y lo lanzan hacia abajo; y el aire, otra vez por la tercera ley de Newton, empuja las aspas hacia arriba. Esa fuerza hace subir el centro de masas, es decir, el helicóptero entero (Güémez, 2007; Güémez, Fiolhais y Fiolhais, 2010).
Si las aspas fueran verticales, el aire pasaría entre ellas sin desviarse y el helicóptero no subiría (Güémez, 2007).

Si se llevara a la Luna con el globo hinchado, el helicóptero giraría: el aire seguiría saliendo por los codos y dando par. Pero no subiría, sino que caería al suelo, porque en la Luna hay gravedad pero no hay aire que las aspas puedan lanzar hacia abajo.

Cada chorro sale por un codo situado a una distancia $\ell$ del eje y ejerce sobre el aspa una fuerza tangencial de módulo $f$. Como las tres están a 120°,
Con un chorro que sale por un tubo de $2\ \mathrm{mm}$ y una sobrepresión de $3\ \mathrm{kPa}$, como en el cochecito, $f = 2\,\Delta p\, A \approx 0{,}019\ \mathrm{N}$; con $\ell = 12\ \mathrm{cm}$, el par es $\tau \approx 6{,}8 \times 10^{-3}\ \mathrm{N\,m}$.
Para sostener un helicóptero de masa $m = 15\ \mathrm{g}$ (peso $mg \approx 0{,}15\ \mathrm{N}$) con un rotor de radio $R = 15\ \mathrm{cm}$, la teoría elemental de la hélice da una velocidad del aire bajo el rotor
con una potencia mínima $m g\, v_{\rm i} \approx 0{,}14\ \mathrm{W}$. El aire del globo, que sale a unos $0{,}7\ \mathrm{L/s}$ con $3\ \mathrm{kPa}$, entrega unos $2\ \mathrm{W}$: hay energía de sobra, aunque buena parte se pierde en el chorro y en remolinos. Un globo de $1{,}5\ \mathrm{L}$ se vacía en unos $2\ \mathrm{s}$.
En la Luna, $g = 1{,}62\ \mathrm{m/s^2}$ y no hay atmósfera. La sustentación de las aspas, que necesita aire, es nula: el helicóptero cae. El par de los codos, en cambio, no necesita aire exterior y sigue existiendo.
Un detalle real: en el vacío, un globo hinchado a presión atmosférica se dilataría muchísimo y casi seguro reventaría. Por eso este es un experimento mental: se supone que el globo resiste.